Las dificultades que presentan la demencia y la conducción
Para numerosas personas adultas, conducir representa independencia, libertad, competencia y control. Es una manera de acceder al cuidado de la propia salud, comprar lo necesario, ser productivo y mantenerse en contacto con la familia, los amigos y la comunidad. Por lo general, las preocupaciones acerca de la conducción surgen durante los primeros estadios de la demencia, cuando las personas que la padecen todavía continúan con compromisos sociales y son capaces de manejar otras actividades diarias. El dejar de conducir puede ser un tema profundamente personal y emocional.
Cuando a una persona se le diagnostica demencia, los familiares pueden estimular al ser querido para que exprese lo que significa para él dejar de conducir. Iniciar estas conversaciones durante las primeras etapas de la enfermedad ayudará al paciente a mitigar el período de transición hasta dejar de conducir en el futuro. Las personas que cuidan del paciente pueden tratar de imaginar qué sería su vida si no pudiesen conducir y estimular al familiar con demencia a revelar a un amigo lo que dejar de conducir significa para él.
Para leér más:
http://www.thehartford.com/alzheimers/spanish/alz_bro_spa.pdf