Home | News | Events | Press | Contact  

About UseNewsletterMessage BoardsAction CenterAdvocateWalk to End Alzheimer’sShopDonate

Find your chapter:

search by state

In My Community
La enfermedad de Alzheimer no Depende de las Pruebas
Text Size controlsNormal font sizeMedium font sizeLarge font size


Por Sanyay W. Pimplikar
Cleveland

 
La semana pasada un PANEL de médicos expertos del National Institute on Aging y la Alzheimer’s Association propusieron cambios en la manera en que doctores diagnostican la enfermedad de Alzheimer incluyendo el uso de los marcadores biológicos, pruebas como la tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en Inglés) y análisis de los líquidos de la columna vertebral para promover la detención temprana de la enfermedad. Aunque estas recomendaciones son bienintencionadas, la evidencia sugiere que sería un error adoptarlas en este momento. Para entender el por qué, es importante reconocer el significado de esos exámenes, el contexto en el que será utilizada la información y lo que la experiencia nos ha demostrado.

Primeramente, información acerca de los exámenes de diagnóstico: Una tomografía por emisión de positrones detecta masas de una proteína deformada llamada beta amiloide, comúnmente conocida como placas. La presencia de estas placas ha sido un método universalmente aceptado en el estudio de la enfermedad de Alzheimer desde el 1906, cuando el Dr. Alois Alzheimer inicialmente las identificó en un paciente.
 
Sin embargo, sabemos que aproximadamente un tercio de todos los adultos mayores de edad tienen dichas placas en sus cerebros, y aún funcionan normalmente. Además, de acuerdo a once pruebas clínicas, recientemente divulgadas por un grupo de compañías farmacéuticas, y las cuales tenían como objetivo reducir las placas en los pacientes con Alzheimer, fallaron en demostrar una mejora cognitiva, aun cuando los cerebros se encontraban libres de placas
 
Por lo tanto, la presencia de placas no puede predecir con ninguna certeza o especificidad que un individuo va a desarrollar la enfermedad – y cada vez más, los investigadores están investigando más allá de la hipótesis beta-amiloidea para una explicación más adecuada de la causa del Alzheimer.
 
Otro estudio sugerido por el panel es el análisis de los líquidos de la columna vertebral – el cual mide los niveles relativos de dos proteínas, tau y beta-amiloidea. Este método no parece ser prometedor, pero el pronóstico de su potencial aún permanece incierto.
 
También existen asuntos prácticos que deben considerarse, entre ellos, el alto costo de estos procedimientos. Además, el procedimiento de punción lumbar de la columna no es fácil de realizar, es doloroso y está lejos de convertirse en una herramienta de diagnóstico rutinaria. La Dra. Janis Petzel, una geriatra psiquiátrica en Maine, ha notado lo irrealizable que es éste examen en “ambientes no-académicos, rurales o no-occidentales”. “Yo ruego que las conclusiones de los estudios hechos con el líquido cefalorraquídeo nunca formen parte de los criterios para diagnosticar la enfermedad de Alzheimer”, escribió la doctora.
 
Los exámenes de diagnóstico por si solos corren el riesgo de portar efectos secundarios. Las imágenes por ultrasonido general pueden exponer a los pacientes a radiación. Por ejemplo, una punción lumbar invasiva de la columna puede resultar en infección o en daños al tejido. Pero también existe el riesgo psicológico de resultados falsos positivos, y diagnósticos incorrectos que causan una enorme angustia en los pacientes, al menos hasta que estudios adicionales muestren que no tienen la enfermedad.  
 
Tal y como lo demuestra la historia del tratamiento para el cáncer de la próstata, el peligro de hacer diagnósticos incorrectos es muy real y común. Un estudio acerca de la prueba antígeno prostático específico hecho el año pasado, encontró que en las dos décadas después de haber introducido la prueba, el cáncer de la próstata fue detectado en más de un millón de hombres adicionales, muchos de los cuales probablemente recibieron tratamiento excesivo.

Por último, lo más terrible acerca de la enfermedad de Alzheimer, además del lento deterioro cognitivo, es que aún no tenemos una cura y parece ser que no hay ninguna en el horizonte. Entonces, aunque las nuevas recomendaciones ofrezcan el diagnóstico más temprano e insuperable, no existe un modo terapéutico de usar esta información para tratar al paciente de una manera efectiva.  Muchos individuos simplemente preferirían evitar el trauma emocional de un diagnóstico si no existe un tratamiento. 

Todas estas razones sugieren que las recomendaciones del panel probablemente aumenten la carga emocional en individuos y la carga financiera en la sociedad, sin proveer beneficios proporcionales. El principio más básico de los doctores es el de “Primum Non Nocere - lo primero es no hacer daño”. Hasta que tengamos una idea definitiva de qué causa la enfermedad de Alzheimer, las pruebas de detección temprana pueden causar en los pacientes
más daño que beneficio.

Snjay W. Pimplikar es un profesor asociado en el departamento de neurociencias de la Cleveland Clinic’s Learner Reseach Institute.


Fuente: http://www.nytimes.com/2010/07/20/opinion/20pimplikar.html
Traducido por: Yesenia Olivares, voluntaria del capítulo de la ciudad de New York.

 

 

 


 


 

Alzheimer's Association

Our vision is a world without Alzheimer's
Formed in 1980, the Alzheimer's Association is the world's leading voluntary health organization in Alzheimer's care, support and research.