Los centros de día para adultos ofrecen a las personas con Alzheimer y otras demencias la oportunidad de ser sociables y de participar en actividades en un entorno seguro.

Centros de Cuidado

Las personas que asisten a los Centros de Cuidados participan y disfrutan de las actividades en grupo, como ejercicios y trabajos manuales. Al mismo tiempo, obtienen asesoramiento personal y terapia.

Si llega el momento en que Usted se siete abrumado con sus deberes como cuidador, preguntese Usted misma: “¿Si Yo llego a un punto total de agotamiento, cómo podré atender a mi querido familiar? ¿Si no tomo un descanso durante los cuidados, podré Yo atender sus necesidades también?”

Es importante examinar los componentes principales para obtener los mejores servicios para su querido familiar. Haciendo las preguntas correctas, Usted podría lograr un convenio para obtener los servicios de cuidados durante el día, siendo el correcto para ambos Usted y para la persona de Alzheimer. En base a esto, Usted posiblemente quiera comenzar con lo siguiente:

  • Cuando Usted ha encontrado el centro Diurno adecuado, déle una oportunidad al Centro. Considere en usarlo por lo menos dos veces a la semana durante un mes, antes de hacer una decisión final. Usando los servicios ocasionalmente, Usted no tendrá la oportunidad de observar cómo realmente un Centro Diurno funciona.
  • Déle u su querido familiar tiempo para adaptarse al Centro, ya que algunas personas podrían resistirse a ir al Centro por prima vez. Frecuentemente, es posible que después de asistir al Centro, conocer la gente y disfrutar de las actividades, la persona se adaptará a su nueva rutina en una semanas más tarde.

El personal del Centro y los grupos de apoyo pueden ayudarle a Usted a evaluar las necesidades de los cuidados futuros. Considere los siguientes punto para evaluar el Centro Diurno apropiado para sus necesidades:

Las características del centro
¿Provee el Centro servicios para personas con diferentes tipos de limitaciones, así como también para aquellos que están en buena salud física? ¿Cuáles son los requisitos y restricciones de los servicios del Centro?

La evaluación de la persona
¿Evaluará el Centro las necesidades de la persona? ¿Cómo hará esta evaluación y con que frecuencia se repetirá? ¿Cubre las necesidades médicas, la historia familiar y social, las funciones cognitivas y habilidades sociales?

¿Además, puede el Centro ajustar dietas especiales o proveer un menú especifico tomando en cuenta los diferentes gustos culturales? ¿Provee el Centro algún tipo de programa educativo sobre la nutrición?

Evalúe la apariencia general y la calidad de las instalaciones.

¿Son las instalaciones agradables, cómodas y en orden? ¿Existe espacio adecuado para los muebles y las actividades? ¿Hay espacio disponible para actividades exteriores? ¿Existe seguridad en el área?

Cuenta el personal con una capacitación especifíca para tratar personas con demencia? ¿ Cuenta el Centro con un Médico, una enferma o profesional de la salud o sólo cuándo solicitan sus servicios? ¿Si el Centro cuenta con voluntarios, están ellos capacitados y son supervisados?

Seleccionando las mejores instalaciones y programas para su querido familiar, le ayudará a disminuir la responsabilidad de los cuidados.

Hospitalización

Pasar tiempo en un hospital puede ser una experiencia llena de ansiedad para cualquiera persona. Para una persona que padece de Alzheimer u otro tipo de demencia, quien fácilmente podría llegar a confundirse o desorientarse, la experiencia de ir al hospital y tener que quedarse allá toda la noche, puede se traumática.

Usted, como cuidador, puede entender mejor estos cambios en la persona y así hacer planes con anticipación, haciendo que una hospitalización sea menos difícil para todos.

Razones para una hospitalización

Muchas personas que sufren del Alzheimer también tienen condiciones médicas serias (como enfermedad del corazón o una fractura de la cadera) que requieren de cuidado en el hospital. Otras personas necesitan una estadía en el hospital a causa de los síntomas relacionados con la enfermedad de Alzheimer. Aun si la hospitalización es por una condición médica, muchas partes del proceso serán afectadas por la persona con Alzheimer. Asegúrese de que los médicos, enfermeras y las otras personas que brindan cuidado a la persona sepan que tiene demencia.

Hospitalización esperada e inesperada

Algunas visitas al hospital son esperadas y otras no. Si hay una emergencia médica es posible que sea necesario llevar a la persona a la sala de emergencia. Puede ser que le traten allí y luego le manden de vuelta a la casa o puede ser que le ingresen al hospital. En cualquier caso, ayudará estar preparado. 

Evite hospitalizaciones innecesarias

  • Pregunte al médico si se puede hacer el procedimiento, prueba o tratamiento en una clínica de pacientes externos.
  • Averigüe cuánto tiempo la persona tendrá que estar hospitalizada.
  • Averigüe si se pueden hacer algunas pruebas antes del ingreso al hospital para que la hospitalización sea más corta.
  • Si el médico piensa consultar con otros médicos, averigüe si los otros médicos pueden ver a la persona con demencia antes de que sea ingresada al hospital.

Preparándose para una hospitalización esperada

  • Haga preguntas. Asegúrese de entender: el diagnóstico de la persona, el nombre del procedimiento, los riesgos y los beneficios de hacer el procedimiento, los resultados esperados, y el tiempo esperado de recuperación.
  • Hable con el médico sobre cómo el procedimiento y la estancia en el hospital van a afectar la forma de pensar y el comportamiento de la persona con demencia.
  • Haga preguntas acerca de los efectos de la anestesia en el nivel de confusión de la persona.
  • Pregunte sobre el uso de controles físicos o químicos. Se usan controles con la intención de proteger la seguridad de la persona, pero pueden causar daño físico y poner en peligro la independencia y la dignidad de la persona.
  • Trate de obtener un cuarto privado. La privacidad puede ayudar a calmar a la persona. 
  • Reúnase con toda la familia frente a frente o por teléfono para conversar sobre las responsabilidades de cada quien. Deben decidir, por ejemplo, en quién llevará a la persona a hacer las pruebas antes del ingreso y quién permanecerá en el hospital durante la operación.
  • Comparta la responsabilidad del cuidado de la persona al alternar sus horas de visita.
Haciendo que el ingreso al hospital sea lo más fácil posible para la persona
  • Si la persona es capaz de entender y manejar el estrés, háblele acerca del ingreso al hospital.
  • Involúcrelo en las discusiones y decisiones cada vez que sea posible. Considere escribir o grabar sus deseos sobre tratamientos para prolongar la vida, donación del cerebro para estudios científicos, etc.
  • Prepárense para la visita al hospital. Poco antes de ir al hospital, explique a la persona que ustedes dos van a estar poco tiempo en el hospital. No haga explicaciones complicadas. Si la persona resiste ir, háblele de una forma positiva diciéndole que usted y el médico necesitan su ayuda para resolver un problema.
  • Haga que la persona se sienta cómoda fuera de su casa. Lleve consigo una fotografía, una manta favorita o un objeto preferido. 
Preparándose para una visita a la sala de emergencia o una hospitalización inesperada
  • Prepárese para una visita a la sala de emergencia o una hospitalización inesperada al hacer un kit de emergencia con anticipación. 
  • Sea paciente. Es posible que tenga que esperar mucho tiempo en la sala de emergencia.
  • Ayude al personal de la sala de emergencia en comunicarse y entender a la persona.
  • Calme y tranquilice a la persona.
Piense en la comodidad de la persona al estar en el hospital
  • Quédese con la persona el mayor tiempo posible. Intente estar en el cuarto cuando se despierta la persona en la mañana, cuando le dan medicamentos, cuando hay que insertar un catéter o cuando el médico hace su visita.
  • Comuníquese con la persona cuando usted no puede estar allí. Por ejemplo, si la persona puede leer, deje una nota que dice “Mamá, usted se ha caído y se quebró la pierna. Favor de descansar tranquilamente.” Llame por teléfono a menudo o deje una grabación de voces y sonidos conocidos.
  • Si es posible, contrate a alguien para que permanezca con su ser querido cuando usted no puede estar allí para que la persona nunca esté sola.