Lo más probable es que la demencia no aumente el riesgo de COVID-19, la enfermedad respiratoria causada por el nuevo coronavirus, al igual que la demencia no aumenta el riesgo de gripe. No obstante, los comportamientos relacionados con la demencia, el aumento de la edad y las afecciones de salud comunes que a menudo acompañan a la demencia pueden aumentar el riesgo.

Por ejemplo, las personas con la enfermedad de Alzheimer y cualquier otra demencia pueden olvidarse de lavarse las manos o de tomar otras precauciones recomendadas para prevenir la enfermedad. Además, las enfermedades como COVID-19 y la gripe pueden empeorar el deterioro cognitivo debido a la demencia.

Consejos para cuidadores de demencia en el hogar

Los cuidadores de personas que viven con Alzheimer y todas las demás demencias deben seguir las pautas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) y considerar los siguientes consejos:

  • Para las personas que viven con demencia, el aumento de la confusión suele ser el primer síntoma de cualquier enfermedad. Si una persona que vive con demencia muestra una confusión que aumenta rápidamente, comuníquese con su proveedor de atención médica para que lo/a aconseje. A menos que la persona tenga dificultad para respirar o fiebre muy alta, se recomienda que llame a su proveedor de atención médica en lugar de ir directamente a una sala de emergencias. Es posible que el médico pueda tratar a la persona sin una visita al hospital.
  • Las personas que viven con demencia pueden necesitar recordatorios adicionales o escritos y apoyo para recordar prácticas higiénicas importantes de un día para otro.
    • Considere colocar letreros en el baño y en otros lugares para recordar a las personas con demencia que se laven las manos con jabón durante 20 segundos.
    • Demuestre el lavado minucioso de las manos.
    • El desinfectante de manos a base de alcohol con al menos un 60% de alcohol puede ser una alternativa rápida al lavado de manos si la persona con demencia no puede llegar al lavabo o no puede lavarse las manos fácilmente.
  • Pregúntele a su farmacéutico o médico acerca de cómo surtir recetas para una mayor cantidad de días para reducir los viajes a la farmacia.
  • Piense con anticipación y haga planes alternativos para la persona con demencia en caso de que se modifique o cancele la atención diurna para adultos, la atención de relevo, etc., en respuesta al COVID-19.
  • Piense en el futuro y haga planes alternativos para la gestión de la atención si el cuidador principal se enferma.

Consejos para apoyar a las personas con demencia que reciben servicios en el hogar

Si actualmente recibe o planea recibir servicios de un profesional de asistencia de la salud pagado en su hogar:
 
  • Comuníquese con el proveedor de asistencia de la salud domiciliaria y pídale que le explique sus protocolos para reducir la propagación de la COVID-19.
  • Controle la temperatura del profesional de asistencia de la salud domiciliaria antes de que entre en su hogar. Cualquier persona con una temperatura superior a 100.4 °F (38 °C) no puede proporcionar cuidados.
  • Pregúntele al profesional de asistencia de la salud si estuvo expuesto a alguna persona que haya obtenido un resultado positivo en la prueba y, de ser así, no le permita ingresar a su hogar.
  • Asegúrese de que el profesional de asistencia de la salud se lave las manos al llegar y repita este procedimiento con frecuencia mientras esté en su hogar.
  • Pídale al profesional de asistencia de la salud que use una mascarilla.
  • Tenga presente que el ingreso de cualquier persona a su hogar aumenta el riesgo de propagación de la COVID-19, incluso si se siguen las pautas de los CDC.

Consejos para apoyar a las personas con demencia que viven en establecimientos de cuidados a largo plazo o residenciales

Los CDC han brindado orientación a los centros sobre el control de infecciones y la prevención del COVID-19 en hogares de ancianos. Esta guía se brinda para la salud y seguridad de los residentes. Las precauciones pueden variar según las situaciones locales.

  • Verifique con el centro cuáles son sus procedimientos para gestionar el riesgo de COVID-19. Asegúrese de que tengan su información de contacto de emergencia y la información de otro familiar o amigo como respaldo.
  • No visite a su familiar si tiene signos o síntomas de la enfermedad.
  • De acuerdo con la situación en su área local, las instalaciones pueden limitar las visitas o no permitirlas. Esto tiene el fin de proteger a los residentes; no obstante, puede resultarle difícil no poder ver a su familiar.
  • Si no se permiten las visitas, pregunte en el centro cómo puede tener contacto con su familiar. Las opciones incluyen llamadas telefónicas, chats por video o incluso correos electrónicos.
  • Si su familiar no puede participar en llamadas o chats por video, pregúntele al centro cómo puede mantenerse en contacto con el personal del centro para obtener actualizaciones.

Consideraciones si en el establecimiento residencial en el que se encuentra un familiar se produce una incidencia de COVID-19

Es importante tener en cuenta que no hay respuestas simples y, en este momento, no existe una manera de eliminar por completo el riesgo de que su familiar esté expuesto a la COVID-19. Sin embargo, hay algunas cuestiones que debe considerar si se enfrenta a esta situación. Las respuestas a estas preguntas pueden ayudarlo a tomar la mejor decisión para su familia.
 

Permanencia de la persona en el establecimiento

  • Averigüe cuáles son los procedimientos implementados en el establecimiento en relación con la cuarentena. ¿En qué medida cree que se cumplen las pautas de los CDC? 
  • ¿Cuántas personas en el establecimiento han sufrido los efectos de la COVID-19? ¿Esas personas afectadas son integrantes del personal, residentes o ambos?
  • ¿Puede su familiar cumplir los procedimientos de distanciamiento social (con o sin ayuda)?
    • En algunos casos, es posible que la persona no pueda caminar o moverse por sí sola. Esto podría ayudar a manetener el distanciamiento social.
  • ¿Cuenta el establecimiento con equipo de protección personal? ¿Se usa?
  • ¿Cuántos integrantes del personal interactúan habitualmente con su familiar? ¿Es posible limitar la cantidad de personal que trabaja con su familiar en el establecimiento?
  • ¿Cuenta el establecimiento con personal adecudado para proporcionarle a su familiar el nivel de asistencia que necesita?

Traslado de una persona al hogar

  • ¿Qué nivel de cuidados necesita a diario la persona? (Por ejemplo, ¿puede bañarse y vestirse sola? ¿Padece incontinencia? ¿Tiene movilidad propia o necesita ayuda para trasladarse?).
    • ¿Puede su familia proporcionarle el nivel de asistencia que necesita?
    • Si bien es importante limitar la cantidad de personas que están en contacto con su familiar, también es esencial evaluar cuántas personas se necesitan para proporcionarle la asistencia adecuada.
  • ¿Algún integrante de su familia tiene COVID-19 actualmente?
  • ¿Hay personas que residen en el hogar que trabajan fuera del hogar? Si es así, el riesgo de exposición es mayor.
  • ¿Es posible contratar proveedores de asistencia a domicilio? Esta opción tiene su propio nivel de riesgo. 

Traslado a otro establecimiento

Trasladar a un familiar a otro establecimiento puede ser una opción. Sin embargo, no hay forma de saber si en el nuevo establecimiento no habrá casos de COVID-19.
  • ¿Acepta el establecimiento nuevos residentes?
    • Algunos establecimientos no aceptan nuevos recidentes, según la ubicación.
  • ¿Ha habido casos de COVID-19 en el nuevo establecimiento?

Estar saludable

Preste atención a los síntomas de gripe o similares a la neumonía que usted y otras personas tengan, y comuníquelos a un profesional médico de inmediato. Cumpla con las pautas vigentes y las instrucciones de los CDC en relación
con la COVID-19. Algunos consejos para que usted y sus seres queridos estén saludables son:
 
  • Evite el contacto directo con personas enfermas.
  • Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca.
  • Quédese en su hogar si está enfermo; trabaje desde su casa.
  • Si usted o la persona que cuida debe ir a una cita con el médico habitual para el control de la demencia o por otras afecciones médicas, llame a su proveedor de asistencia de la salud para consultar acerca de una cita de telemedicina. Como consecuencia de la pandemia de la COVID-19, Medicare ha ampliado recientemente los beneficios de telemedicina para que las personas de la tercera edad obtengan acceso a la asistencia de la salud desde la seguridad de sus hogares.
  • Cúbrase la boca con un pañuelo de papel al toser o estornudar, y luego deseche el pañuelo de papel en la basura.
  • Limpie y desinfecte los objetos y las superficies que se tocan con frecuencia con un paño o aerosol desinfectante común para el hogar.
  • Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón durante al menos 20 segundos, en especial después de ir al baño, antes de comer y después de soplarse la nariz, toser o estornudar.
  • Si no tiene acceso a agua y jabón, utilice alcohol en gel desinfectante para manos que contenga al menos un 60 % de alcohol.
  • Lávese siempre las manos con agua y jabón si sus manos están visiblemente sucias.

Consejos para apoyar a las personas que viven con demencia y están en el hospital

Si bien muchos hospitales están restringiendo o limitando el ingreso de visitas para frenar la propagación de la COVID-19 y proteger a los pacientes y al personal, siempre hay maneras para apoyar a la persona que vive con demencia durante su
hospitalización. Las pautas de los CDC admiten las visitas de parejas asistentes de personas con demencia si estas son fundamentales para el bienestar físico o emocional del paciente.
  • Si visita a un paciente personalmente:
    • Asegúrese de familiarizarse con los requisitos de seguridad del hospital de antemano.
    • Lleve su propia mascarilla y póngasela antes de llegar al establecimiento.
    • Lávese las manos con frecuencia y evite tocarse la cara.
    • Limite su visita a la habitación de la persona que vive con demencia. (Evite ir a otros sectores del hospital).
  • Si no puede visitar a un paciente personalmente:
    • Comuníquese con la persona por teléfono o videollamadas.
    • Ofrézcale su información de contacto al enfermero a cargo y pídale que la escriba en la pizarra de la habitación de la persona. Averigüe qué canales de comunicación hay disponibles y de qué manera debería recibir los partes con información actualizada.​