La etapa media del Alzheimer generalmente se caracteriza por ser la más larga y puede durar varios años. A medida que la demencia avanza, la persona con Alzheimer requerirá un mayor nivel de atención. Durante este tiempo, es importante que obtenga el apoyo que necesita como cuidador.

Qué esperar

Durante la etapa media del Alzheimer, el daño al cerebro puede dificultar la expresión de sentimientos y la realización de tareas cotidianas. Es posible que note que la persona con Alzheimer confunde palabras, tiene problemas para vestirse, se frustra o enoja, o actúa de forma inesperada (por ejemplo, se niega a bañarse).

Si bien estos cambios son difíciles para todos, hay recursos disponibles para ayudarlos a usted y a la persona con demencia a medida que la enfermedad avanza. Habrá días difíciles, pero también habrá días buenos. A medida que su relación con la persona con demencia cambia, encontrará nuevas formas de conectarse y profundizar el vínculo.

Su función como cuidador

Conexión con otros cuidadores.

Compartir ideas y experiencias con otros cuidadores puede ser de mucha ayuda. Encuentre un grupo de apoyo a través de su delegación local de la Alzheimer’s Association.

Encuentre un grupo de apoy
Ser cuidador de una persona con Alzheimer en la etapa media requiere flexibilidad y paciencia. A medida que las habilidades de la persona con Alzheimer cambian y la independencia se vuelve más difícil, tendrá que asumir una mayor responsabilidad. Las tareas cotidianas deberán adaptarse y la estructura adquirirá mayor importancia.

A medida que adquiere experiencia como cuidador en la etapa media, desarrollará estrategias y formas de sobrellevar el trabajo, útiles para usted y para la persona con demencia. A medida que las habilidades se vayan deteriorando, deberá modificar sus estrategias. La Alzheimer’s Association ofrece talleres y recursos educativos que pueden brindarle las habilidades de cuidado que necesita para hacer frente a las necesidades cambiantes de una persona en esta etapa de la enfermedad. Compartir información con otros cuidadores de personas con Alzheimer también puede ser una buena fuente de información y apoyo. Otros cuidadores comprenden realmente los sentimientos complejos que suscita el cuidado de una persona con demencia.

A medida que las responsabilidades se vuelven más exigentes, es importante que se cuide. Descanse, aunque sea por unos momentos. Asegúrese de no aislarse. Obtenga información sobre los servicios de relevo disponibles en su comunidad y acepte los ofrecimientos de ayuda de amigos y familiares. Dado que pagar cuidado a largo plazo puede ser una gran preocupación y fuente de estrés, investigue todas las opciones, si es que no planificó con anterioridad.

Consejos breves de otros cuidadores

  1. Obtenga información sobre qué esperar en la etapa media de la enfermedad, para estar preparado.
  2. Use una voz calma cuando responda a preguntas repetidas.
  3. Responda a la emoción, en lugar de responder a una pregunta específica; es posible que la persona solo necesite consuelo.
  4. Use recordatorios escritos simples si la persona todavía puede leer.
  5. Si nota cambios, consulte a un médico para descartar otros problemas físicos o efectos secundarios de la medicación.

Preocupaciones de la etapa media

  • Cambios en el comportamiento Los cambios en el comportamiento pueden ser lo más angustiante para los cuidadores y familiares. Durante la etapa media, muchas personas pueden experimentar depresión, ansiedad, irritabilidad y comportamientos repetitivos. A medida que la enfermedad avanza, pueden ocurrir otros cambios, como cambios en el sueño, arrebatos físicos y verbales y desorientación. Comprender qué comportamientos son comunes durante esta etapa y cómo ayudar a la persona con demencia puede resultar útil.
  • Comunicación A medida que las personas con Alzheimer pierden gradualmente su capacidad de encontrar palabras, expresar sentimientos y seguir conversaciones, también tienen más dificultades para comprender a otros. Los cambios en la comunicación durante la etapa media pueden incluir problemas para encontrar palabras, repetición de preguntas, pérdida del hilo del pensamiento, regreso a un idioma nativo y uso de comunicación no verbal. Puede ayudar a mejorar la comunicación mediante cambios simples, como hablar despacio, con claridad y con un tono suave. Si nota cambios repentinos en la comunicación, asegúrese de contactar a un médico, dado que esto podría indicar otro problema médico o efectos secundarios de un medicamento.
  • Necesidades de atención diarias Comer, vestirse y asearse puede ser más difícil a medida que la demencia avanza. Esta pérdida de independencia y privacidad puede ser una transición muy difícil para la persona con demencia; su paciencia y sensibilidad pueden contribuir a ayudar a la persona en el proceso. Cuando sea necesaria su asistencia para completar tareas diarias, piense en las capacidades de la persona. Aliente a la persona a hacer lo máximo posible, pero esté disponible para ayudar cuando sea necesario. Por ejemplo, al vestirse, puede brindar indicaciones indirectas ubicando las prendas en el orden en que la persona se la debe poner.
  • Actividades que son significativas Además de mejorar la calidad de vida, las actividades pueden reducir comportamientos tales como la desorientación y la agitación. No necesita inventar cosas nuevas para hacer. Piense en las actividades como las tareas que hacemos como parte de nuestra vida cotidiana. Las actividades pueden ser cocinar juntos la cena, cuidar el jardín, escuchar música o salir a caminar.
  • Conducir Durante la etapa media de la enfermedad, una persona con Alzheimer deberá dejar de conducir. Cuando esté claro que no es seguro que conduzca, intente involucrar a la persona con demencia en la decisión de dejar. Explique sus preocupaciones con ejemplos específicos. Asegúrele a la persona que hará todo lo posible para que pueda viajar en automóvil.
  • Otras preocupaciones de seguridad Al inicio de la etapa media, será demasiado difícil o peligroso dejar sola a una persona con Alzheimer. Evitar la desorientación se convierte en una parte crucial de la atención, y se deberán considerar precauciones de seguridad en todo el entorno de vida de la persona. En este punto, si la persona vive sola, deberá mudarse con familiares o a un entorno de atención residencial.