Saltar al contenido
    Llame a nuestra Línea de ayuda 24/7 800.272.3900 800.272.3900

    Desarrolle hábitos saludables para el corazón y el cerebro

    Desarrolle hábitos saludables para el corazón y el cerebro

    Monitorear su salud es una parte importante de mantener sano el cerebro. El estudio U.S. POINTER de la Alzheimer’s Association demostró que un programa estructurado de estilo de vida saludable que combina ejercicio, nutrición, estimulación cognitiva y monitoreo de la salud puede proteger significativamente la salud cerebral.

    Existe una estrecha relación entre los hábitos que favorecen la salud cerebral y los que favorecen la salud general. Una buena regla general es: lo que es bueno para el corazón es bueno para el cerebro. Incorporar hábitos saludables a su vida cotidiana y "conocer sus cifras" puede ayudar a proteger la salud cerebral.

    Elabore su plan para un cerebro saludable

    Brain Health Habit Builder de la Alzheimer’s Association es una herramienta gratuita en línea que le ayuda a evaluar sus hábitos actuales y elaborar un plan para proteger la salud cerebral (disponible solo en inglés).

    Comenzar ahora

    Controle su presión arterial

    Mantener un nivel saludable de presión arterial es una de las medidas más importantes que puede tomar para la salud cerebral. La presión arterial alta es una afección común y puede no presentar síntomas, por lo que es importante revisársela. Con el tiempo, la presión arterial alta daña los vasos sanguíneos, lo cual puede afectar el flujo de sangre al cerebro.Hombre que se mide la presión arterial

    La actividad física, una alimentación saludable y un sueño de calidad pueden mejorar la presión arterial. Si es necesario, también puede hablar con un proveedor de cuidado de salud sobre medicamentos que pueden ser eficaces para controlar la presión arterial.

    Conozca sus cifras: Según los Institutos Nacionales de la Salud, la presión arterial normal es inferior a 130/80. El número superior se llama presión sistólica y el inferior, presión diastólica. Hágase revisiones periódicas de la presión arterial y trabaje con un proveedor de cuidado de salud para controlarla según sea necesario.

    Maneje la diabetes

    Las revisiones periódicas del azúcar en la sangre pueden ayudarle a vigilar su riesgo de prediabetes y diabetes. Los niveles altos de azúcar en la sangre pueden dañar directamente el cerebro; además, la diabetes aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca y derrame cerebral, que dañan el corazón y los vasos sanguíneos de los que depende el cerebro para mantenerse sano.Mujer que se mide la presión arterial

    Hable con un proveedor de cuidado de salud y hágase pruebas periódicas de detección de diabetes para conocer sus niveles de azúcar en la sangre. Los proveedores de cuidado de salud pueden identificar la prediabetes y la diabetes mediante análisis de sangre.

    Tanto para prevenir como para controlar la diabetes, pueden ser eficaces los hábitos saludables, como comer sano y hacer ejercicio, así como algunos medicamentos. Estas medidas también son buenas para la presión arterial.

    Mantenga un peso saludable

    El peso es complejo y, a veces, puede estar relacionado con factores fuera del control de una persona. La obesidad en la mediana edad aumenta el riesgo de deterioro cognitivo y posiblemente de demencia. Por eso es importante mantener un peso saludable desde etapas tempranas de la vida y durante toda la edad adulta.

    Hable con un proveedor de cuidado de salud sobre el peso que es saludable para usted. Además de hacer cambios saludables, existen nuevos medicamentos que pueden ser apropiados para algunas personas y ayudarles a mantener un peso saludable.

    No fume

    Fumar cigarrillos supone un riesgo para la salud cerebral porque reduce el tamaño de la parte del cerebro relacionada con la memoria y el pensamiento, disminuye el flujo de sangre al cerebro y aumenta el riesgo de derrame cerebral.

    Dejar de fumar aporta muchos beneficios para la salud, incluidos beneficios para el cerebro. En las personas que dejan de fumar, el riesgo de demencia disminuye con el tiempo hasta alcanzar un nivel similar al de quienes no fuman.

    Hay recursos disponibles para apoyar a las personas que intentan dejar de fumar. 1-855-DÉJELO-YA (1-855-335-3569) es una línea de ayuda nacional administrada por el Instituto Nacional del Cáncer en colaboración con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. También puede hablar con un proveedor de cuidado de salud para conocer recursos locales que apoyen sus esfuerzos por dejar de fumar.

    Aún no se conocen los efectos a largo plazo de los cigarrillos electrónicos y el vapeo en el cerebro y el corazón. El uso de nicotina a corto plazo, incluidos los cigarrillos electrónicos, aumenta la frecuencia cardiaca y la presión arterial, lo cual podría tener consecuencias a largo plazo.

    Más maneras de proteger la salud cerebral

    Si vive con demencia

    Esta página ofrece información sobre cómo proteger la salud cerebral mediante un estilo de vida saludable. Si le preocupa el Alzheimer u otra demencia, o si vive con alguna de estas enfermedades, la Asociación ofrece varios recursos de apoyo, entre ellos: